Uvas, parras y viñas

Lo que necesitas saber para cuidar de ellas

La vid se propaga fácilmente por estacas. Las estacas verdes y tier nas que se cortan durante el verano pueden necesitar algo de calor para arraigar, pero las de madera dura que se cortan en invierno, pue den arraigar al aire libre si es preciso.
El material requerido para las estacas simples de madera dura se puede obtener a partir de la poda de diciembre. Si se van a plantar al aire libre, conviene cortar una estaca de unos 20 cm de largo con tres yemas. Haga un corte por encima de la yema superior y otro por debajo de la inferior, antes de plantarlas en su suelo arenoso y bien drenado, a una profundidad de unos 15 cm. Estas estacas que arraigan a cielo abierto no necesitan cuidado alguno hasta el otoño siguiente.
También se puede conseguir que arraiguen en maceteros, en un am biente frío. Las estacas con dos yemas son las más adecuadas para su plantación en macetas. Si las estacas de este tipo se entierran aislada mente en macetas de 9 cm durante el mes de enero, un compost de dos partes de arena, una de abono y una de turba, a principios de junio las raíces deben haberse desarrollado. Entonces pueden trasplantarse a macetas de 12,5 cm con un compost John Innes N° 2 para macetas.
Con aparatos más sofisticados, como las cajas de propagación cli-matizadas, se puede plantar en enero una estaca con una sola yema en una maceta de 6,5 cm, con un compost de arena y turba a partes igua les. Esta maceta se coloca en la caja de propagación, a 18 °C de tempe ratura. A las estacas se les practica un corte justo encima de la yema y el otro unos 5 cm por debajo. Se presionan verticalmente sobre la su perficie del compuesto, dejando la yema al descubierto. En textos anti guos se pueden encontrar otros métodos que se sirven de la inserción horizontal de la estaca con una sola yema, pero su efectividad resulta sensiblemente menor.
En cuanto a las estacas de madera blanda, deben cortarse en julio o agosto, utilizando los sarmientos del año en curso. Se corta un sar miento de unos 10 cm, justo debajo de una yema, para incluir o bien el pámpano o bien un mínimo de dos yemas. Se planta en una mezcla a partes iguales de turba y arena, en una maceta de 6,5 cm. En una caja de propagación y a una temperatura de 18 °C, tardarán entre seis y ocho semanas en desarrollar las raíces. El primer cambio de maceta debe hacerse a un tiesto de 9 cm, con compost John Innes N° 1 para macetas. Cuando las plantas adquieran la robustez suficiente se tras plantarán de nuevo, esta vez a un tiesto de 12,5 cm y con un compost John Innes N° 2 para macetas. Durante el primer año, las vides jóve nes, pese a su resistencia, se desarrollarán mejor si se conservan en un invernadero frío.
Las vides pueden ser injertadas y algunos cultivadores comerciales de uvas para vino en Gran Bretaña toman la precaución de injertar la uva en sus rizomas, los cuales resisten los ataques a la raíz de la plaga Philloxera vastatrix, que es la mayor preocupación de los propietarios de campos de uva continentales

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