Uvas, parras y viñas

Lo que necesitas saber para cuidar de ellas

En un invernadero pequeño, probablemente sólo habrá espacio para plantar una parra. Lo mejor es hacerlo en el lado opuesto a la puerta, de manera que la vara (sarmiento principal) pueda extenderse a lo largo de toda la superficie del techo. También se puede plantar la vid joven en un lado, al final y cerca de la esquina, para que se extienda a lo largo de la pared.
Tanto si la vid se planta dentro del invernadero como fuera de él, el suelo necesitará un doble desfonde; es decir, habrá que cavarlo dos veces, además de abonarlo con un estiércol, o bien descompuesto o bien compost, y con un fertilizante general, como, por ejemplo, Grow-more. También se pueden añadir si se tienen a mano, cenizas prove nientes de hogueras. Cuando exista una ligera sospecha de que el suelo podría anegarse, será necesario construir un arriate especial para la vid: una zanja de unos 75-90 cm de profundidad de un fondo y unos lados muy sólidos; por ejemplo, con pavimento de hormigón y muros de contención de ladrillo. El fondo debe inclinarse en pendiente desde la parte posterior hacia la anterior y de un extremo al otro del arriate. A lo largo del borde más bajo hay que colocar una tubería de drenaje de 10 cm de diámetro, con un desagüe en el ángulo inferior que desembo que en una zanja de drenaje superficial, o bien un desagüe que se pre para cavando un pozo grande y llenándolo con piedras o pedazos de ladrillos. El mismo tipo de material de drenaje se utilizará para formar una capa de hasta 15 cm en la base del hoyo o zanja que luego se lle nará con tierra. La tierra debe ser apta para acumular reservas de agua y nutrientes para la planta, conservándose al mismo tiempo porosa y suelta. La receta del John Innes Potting Compost N° 3 (7 partes de tie rra vegetal esterilizada, o tierra fértil de jardín, 3 partes de turba, 2 par tes de arena gruesa, más 300 g del fertilizante Base John Innes y 55 g de caliza fina, en un volumen total equivalente a un cubo de 36 litros de capacidad, nos asegura un compuesto medianamente adecuado. Si se tienen a mano los restos de ceniza sobrantes de la madera quemada, conviene añadirlos también a la mezcla.
La planta joven no necesita una superficie demasiado amplia para extender sus raíces, por lo que resulta recomendable la vieja práctica de hacer un arriate angosto el primer año e ir aumentando su anchura anualmente. De este modo, el trabajo inicial no es tan laborioso y los costos no son tan elevados. Esto permite, además, añadir cada año, du rante las primeras etapas de la vida de la viña, un buen promedio de fertilizantes completos y mantenerla en buenas condiciones físicas. Los bloques de hormigón resultan adecuados para contener el com post, pero también se pueden lograr buenos resultados con los ladrillos que se utilizan comúnmente en la construcción de viviendas.
Cuando la viña empiece a crecer, necesitará un sistema de guías o espalderas, lo que significa que los trabajos de preparación deben in cluir la fijación de los alambres de soporte. Lo usual es instalar los alambres siguiendo la estructura: el primero a unos 90 cm del suelo, el siguiente a unos 22 cm del anterior, y así hasta llegar a unos 30-45 cm de distancia del vidrio.
En un invernadero pequeño resultará casi imposible quedarse a más de 30-35 cm de distancia del vidrio, lo cual, dado que los pámpa nos crecen verticalmente y con bastante rapidez, puede dar lugar a que choquen contra el vidrio y se abrasen o se tuerzan, si no disponen de espacio suficiente. Es también esencial que el aire se mantenga en mo vimiento entre el vidrio y el follaje, de manera que, cuanto mayor sea el espacio entre el vidrio y los alambres, mejor será el resultado. En un in vernadero grande, prevea 45 cm.

1 comentarios:

sonia ayala dijo...

tENGO UNA PLANTA EN UN TIESTO TIENE CASI UN PIES DE LARGO YA ES TIEMPO DE SEMBRARLA O PUEDE DARME FRUTOS SI LA QUIERO PEQUE~A NO LA PUEDO POLAR SE PUEDE DAR EN EL TIESTO

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